¿Por qué NO son tan importantes los parámetros técnicos al elegir una impresora?

Si habéis leído algún artículo más de esta web, sabréis que no soy fan de las tablas de parámetros técnicos de las impresoras. Estas tienen mil filas y columnas llenas de numeritos que se supone que describen objetivamente cuán buena es la impresora en cuestión. Y no hablemos de cuando comparas más de una impresora y te vuelves loco buscando qué numeritos cambian de una a otra. ¿De verdad vas a decidir con qué impresora te quedas porque imprima una página 1 milisegundo más rápido que la otra? ¡Bah! Entiendo que deben existir estos datos numéricos, y muchos de ellos son útiles, pero no te dejes liar.

Para mí los parámetros técnicos de una impresora son como la nota de un examen. Sí, probablemente el que sacó un 9 sepa más sobre la materia que el que sacó un 4, pero ¿estás seguro de que dos alumnos con la misma nota saben lo mismo? Yo no lo creo. Pongo ejemplos.

Uno de los parámetros estrella es la resolución. Pero querido lector, por mucho que un numerito quiera hacerme creer que ese es un dato objetivo, la resolución depende de muchos factores como la calidad de la tinta o tóner, la calidad del papel, el tamaño de la gota (en las de tinta) y cómo no, de la tecnología de impresión. Sí, estoy de acuerdo, a mayor sea este numerito, mejor, pero ni por un momento pienses que dos impresoras con la misma resolución en sus especificaciones presentarán la misma calidad de impresión. Y como en casi todo, lo mejor para saber qué calidad tiene la impresora es verlo, o en su defecto, fiarte de las valoraciones de otros que lo hayan visto. Así que yo siempre hago lo mismo: primero miro que el numerito sea decente y después leo, pregunto o compruebo directamente cuál es la calidad de impresión para los ojos de alguien (que preferiblemente esté comparando dos impresoras diferentes). Por suerte o por desgracia, he visto cómo imprimen muchísimas impresoras, así que espero poder aportaros esta información cuando haga reseñas sobre ellas (¡además de numeritos, no te preocupes!).

Pero esta ambigüedad no ocurre sólo con la resolución, también con el coste por página o la duración de un cartucho. No es lo mismo imprimir 50 páginas en un día que una página durante 50 días; en el segundo caso el cartucho de tinta se gastará mucho antes. Todo esto lo iremos viendo en diversos artículos de esta web, pero lo importante es que te quedes con la idea: los numeritos engañan.

Y ya no te digo nada sobre la velocidad por página. Para empezar, depende totalmente del contenido de la misma. Por otro lado, a no ser que tengas una copistería (entonces ya es otra cosa), la velocidad de una impresora doméstica no importa demasiado (no nos suele ir de 1 o 2 segundos más de espera). Entonces, ¿vas a dejar que ese factor decida tu impresora? Yo no.

Dicho esto, y después de ser tan estúpidamente tajante, espero que sepas distinguir entre los datos que son útiles y los que no. Por regla general, si es para saber qué funcionalidades tiene la impresora y una orientación de su calidad, los datos son muy útiles. En cambio, si solo son numeritos que te confunden, olvídalos.

En esta web intentaré aportar mi conocimiento en este ámbito de la manera más clara posible e incluir en cada texto los parámetros que son realmente útiles (bajo mi opinión) o que son decisivos para mí. Intentaré explicar cómo es una impresora como me gustaría que me la presentasen a mí.

Y para empezar, te recomiendo ir a la clasificación de las mejores impresoras de inyección de tinta, las mejores impresoras láser monocromo o las mejores impresoras láser de color (según te convenga) en las que te recomendaré las mejores impresoras de este momento basándome en mi experiencia, y no solo en los numeritos.

Espero que este artículo te haya sido útil y cualquier pregunta, no dudes en comentarla.

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